| Diferencias y temblores en la Mesa de Enlace |
| jueves, 03 de diciembre de 2009 | |
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“Mis amigos, todo el tiempo me preguntan: ¿No tenés miedo de que este tipo te cague? Yo antes les decía que no. Y ahora ya no puedo decir lo mismo”, disparó el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Marío Llambías, en un encuentro con Eduardo Buzzi. La respuesta de éste no se hizo esperar, y le espetó: “Qué venís a hablar vos, si todavía no explicás cuál es el arreglo entre Scioli y Carbap. Si tampoco CRA explica cuáles son los acuerdos que tienen con María del Carmen Alarcón”.
La discusión fue hace algún tiempo en la localidad santafesina de Rosario y tuvo dos causas que detonaron la ira dentro del grupo: la decisión de Federación Agraria de realizar un acto el 10 de diciembre en el Rosedal para festejar la asunción de los nuevos legisladores del sector agropecuario, algo a lo que CRA se opuso en un primer momento por considerarlo “innecesario”, y el encuentro entre el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, y la agrupación de Buzzi. La reunión con el Gobierno produjo el descontento de Llambías, debido a que el presidente de la FAA negoció 5 millones de pesos para los municipios afectados por la sequía, entre ellos, Patagones (distrito bonaerense, donde tiene asentamiento Carbap, es decir, CRA). En la conducción provincial consideraron que Buzzi se entrometía en el territorio donde opera la Confederación, que dirige Pedro Apaolaza, y desde el sector no estaban dispuestos a ceder el lugar. “Si Llambías perdió la confianza, lo lamento, no es mi problema”, aseguró el líder de FAA tras conocerse el enojo del dirigente, y argumentó que el encuentro con Domínguez fue porque “necesitaban (los productores afectados por la sequía) diez mil pesos para llegar a fin de año ¿Qué voy a decir, que no? Es un disparate”. Pasados los días de tormenta, donde la Mesa de Enlace, que nuclea a todas las entidades agropecuarias del país, excepto a los independientes y autoconvocados, comenzó a exhibir grietas, la desconfianza entre los dirigentes y los reproches continúan. Es que durante este año el intento del gobierno de Cristina Kirchner de acercarse al campo generó molestias en la cúpula. Es recordado el episodio que tuvo como protagonista a Hugo Biolcatti, de la Sociedad Rural, cuando se conoció que mantuvo encuentros secretos nada más ni nada menos que con el ministro de Planificación, Julio De Vido. En ese momento se especuló con el corrimiento del presidente de SRA, aunque el resto de la Mesa de Enlace decidió continuar sin sancionar las reuniones de Biolcatti. Ahora, si bien transitarán juntos la movilización para festejar el triunfo de los legisladores del agro y continúan las reuniones entre los cuatro referentes para delinear la estrategia de la Mesa, las diferencias se sostienen. “La otra vez Carbap se reunió con el gobernador de La Pampa, y tuvieron la capacidad de olvidarse de nosotros”, dice a La Tecla Ulises Forte, electo legislador nacional de Federación Agraria, tras ser consultado sobre los conflictos internos; mientras que Apaolaza sostiene que “Buzzi dijo que es un idiota el que pretende romper la Mesa de Enlace, y yo le dije que se autocalificaba”. Los temblores hacen peligrar el acuerdo entre las cuatro entidades, que comenzó con la resolución 125 y generó la disputa entre el Gobierno nacional y el campo. Dicen que todos seguirán juntos, aunque nadie asegura que los cruces se terminen. La Tecla. Por Leandro Romero |