Resistir el brete
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- Categoría: Nuestro Campo
- Publicado el Lunes, 28 Noviembre 2011 02:04
Según el diccionario de la Real Academia Española, “brete” es “aprieto sin refugio o evasiva. Estar en un brete. Poner en un brete”. También habla de “Cepo o prisión estrecha de hierro que se ponía a los reos en los pies para que no pudieran huir”. Otra acepción proviene de Argentina y Paraguay: “En estancias, estaciones ferroviarias y mataderos, pasadizo corto entre dos estacadas, con atajadizos en ambos extremos para enfilar el ganado”

En las últimas semanas, el garrote manejado por Guillermo Moreno, aunque con el transparente conocimiento y venia de la Presidente de la Nación –me resisto a pensar que Moreno es autónomo en un gobierno ultra controlador-, viene causando estragos, como cuando los bomberos entran a apagar el fuego en un bazar.
Los argentinos estamos embretados. Moreno, Echegaray y tutti cuanti, nos esperan al final del brete con el garrote.
El sistema que poco a poco se viene imponiendo ante la pasividad ciudadana, cuasi de majada, me hace acordar a aquella novela política de ficción -1984- escrita por George Orwell.
Es como si existiera un “Ministerio del Amor”, que según Orwell se ocupaba de administrar los castigos. En nuestra realidad, el castigo es que no te dejen disponer de tu dinero libremente y te digan qué monto podés utilizar cuando deseas comprar divisas extranjeras… El castigo es que te pidan desde el gobierno que sembrés trigo y que luego te pongan trabas incoherentes para comercializarlo; o que faltando poco para la cosecha, entre las retenciones y la baja del mercado, comiences a vislumbrar que no te va a alcanzar lo producido como para salir hecho… Aquí estamos acorralados…
Por otro lado, también en el gobierno encontramos el “Ministerio de la Paz”, aquel que según Orwell se encargaba de los asuntos relacionados con la guerra y se esforzaba para lograr que la contienda sea permanente. Acá, en la Argentina de hoy, hay funcionarios y hasta diputados y senadores que se dedican a mantener abierta la contienda y el relato del complot permanente. Aquí también encontramos al activo “Willy”, todo un estratega y un general, cuando debe enviar a su banda paragubernamental a la City para controlar en mercado no oficial de cambios. Estamos ante un corralito, aunque el eufemismo kirchnerista quiera disfrazarlo con otras palabras.
El “Ministerio de la Verdad”, que según el autor de 1984, se dedicaba a manipular o destruir documentos históricos, para conseguir que las evidencias del pasado coincidan con la versión oficial de la historia mantenida por el Estado. Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia. Es más, hace unos días se creó el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico y sólo será cuestión de tiempo para hacer leña de aquellos que –con sus virtudes y sus errores- construyeron de la nada una Nación. La otra cultura, que es la que respira y practica el gobierno, tiene la máxima de Abraham Maslow como divisa: “Para el que tiene solamente un martillo como instrumento, todo lo que ve se parece a un clavo”. Aquí nos acorralan los relatos…
Vuelvo al principio. Los argentinos estamos embretados y, aunque la mayoría acepta mansamente esta condición como si fueran ovejas, habemos otros que desde nuestra diaria tarea tratamos de resistir el brete y el corral, para seguir siendo República.
Jose Luis Ibaldi
Mañanas de Campo






